martes, 22 de abril de 2014

PADRES IRRESPONSABLE O CULPABLES


Hoy no podía creer lo que escuchaba en la radio un padre estaba muy enojado porque según él la policía golpeó a su hijo no se bien qué pasó porque ni me preocupé por leer los diarios ya que estoy muy enojada, el viernes  un grupo de esos niños que deciden vivir de quienes trabajamos entraron en la casa de mi hermano y robaron todo….
Recordé entonces lo que leí hace un tiempo lo que publicó  el juez Emilio Calatayud   ‘Reflexiones de un juez de menores’ en el que incluye el ‘Decálogo para formar un delincuente’ en el que ofrece recomendaciones a los padres para que consientan a sus hijos y logren que el día de mañana puedan llegar a cometer actos delictivos. Cuestiónense qué clase de hijo están formando:
1. Derechos.
  Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que le pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
2. Ética.
  No se preocupe de su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
3. Alabarlo.
  Cuando diga palabrotas, ríase. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.
4. Castigos.
  No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
5. Orden.
  Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
6. Cultura.
  Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.
7. Discusiones.
  Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.
8. Dinero.
 Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
9. Caprichos.
 Satisfaga todos sus deseos, caprichos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
10. Defiéndalo.
 Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores  vecinos y cuando venga el caso , contra la policía . Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo…
Le doy tanto la razón a este Juez y me pregunto qué pasa cuando por disposición legal,   un adolescente menor de 16 años comete un ilícito y es puesto a disposición de sus progenitores a quienes se los responsabiliza de la vigilancia de su hijo, bajo apercibimiento de multa y/o arresto, en caso de que el padre o madre se sustraiga sin causa justificada al cumplimiento de sus deberes de asistencia moral para con un hijo menor de 18 años ¿ Cuál es la sanción???.
"PADRES IRRESPONSABLES O CULPABLES"-
SÓLO POR SENTIDO COMÚN, CREO QUE SI UN PADRE POR IRRESPONSABILIDAD PROPICIA QUE EL HIJO COMETA UN DELITO,
“ES CULPABLE.”
Lic. Eveltsy Torres Meriño- Asistente Terapia Psicológica Mercedes Vega


viernes, 18 de abril de 2014

¿QUÉ SE CELEBRA EL VIERNES SANTO?





Volvemos a vivir con Jesús su Pasión: la aprehensión, interrogatorios, flagelación, coronación de espinas  y la crucifixión.
Este día recordamos la Pasión del  Señor: su aprehensión, los interrogatorios de Herodes y Pilato; la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión.
En aquel entonces, la crucifixión era la ejecución más cruel y degradante que se conocía. Un ciudadano romano no podía ser crucificado. La muerte sobrevenía después de una larga agonía.

Jesús en la cruz,  fue capaz de perdonar a 
los que lo ofendieron. 
Las “siete palabras" de Jesús son el testamento que nos deja al morir y emprender su partida al Padre: 


1)    Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.
2)   En verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso
3)    Mujer ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu Madre.
4)    Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
5)    ¡Tengo sed!
6)   Todo está cumplido.
7)    Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.

Desde la cruz, Jesús nos sigue dando su mensaje de amor y salvación dejándonos a su Madre y enseñándonos a perseverar hasta el final. El sacrificio de la cruz se vuelve a vivir en cada Eucaristía, por medio de ella, Jesús sigue vivo y permanece con nosotros.
El viernes Santo lo conmemoramos con un Vía Crucis solemne y con la  Celebración de la Pasión del Señor en la que se hace la adoración de la cruz.

ORACIÓN:
Mira, Señor, con bondad a tu familia santa, por la cual JESUCRISTO nuestro Señor aceptó el tormento de la cruz, entregándose a sus propios enemigos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén

jueves, 17 de abril de 2014

¿QUE SE CELEBRA HOY JUEVES SANTO?


Este día recordamos la Última Cena de Jesús con sus discípulos. Con la misa por la tarde del jueves Santo, da inicio el TRIDUO PASCUAL, que son los tres días de preparación a la Pascua, y el comienzo de su celebración.

En esta fiesta de modo especial, Jesús nos invita a cenar con Él, así como lo hizo con sus discípulos. Para celebrar esta fiesta conviene prepararnos espiritualmente para vivir intensamente la Misa, confesarnos previamente y recibir la Sagrada comunión, pues nosotros también somos sus discípulos y Jesús quiere compartirnos su Cuerpo y su Sangre.

Los grandes hechos que celebramos el Jueves Santo son:

a. La Institución de la Eucaristía
b. La Institución del sacerdocio
c. El mandato del Señor sobre la caridad fraterna
d. La oración en el Huerto de Getsemaní.

a. Institución de la Eucaristía

Jesús se reunió con sus discípulos para celebrar la Pascua, que era cuando el pueblo judío recordaba el haber sido liberado de los egipcios.

Durante esta cena, Jesús celebra la primera consagración al convertir el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre. Con

las palabras “Haced esto en memoria mía” instituye la Eucaristía, ya que les está pidiendo a sus discípulos que continúen compartiendo el pan y el vino como Él les ha mostrado. De esta manera les demuestra a ellos, y a todos nosotros, que nos ama tanto que quiere quedarse con nosotros por siempre.

b. Institución del sacerdocio

Jesús también instituye el sacerdocio cuando les dice a sus apóstoles: “Haced esto en memoria mía”. Estas fueron las palabras que un grupo de doce hombres escucharon en el primer jueves santo de la historia y han sido repetidas por más de dos mil años por los sacerdotes en la Santa Misa. Así el milagro de la última cena, se repite en cada Eucaristía.

c. El mandato del señor sobre la caridad fraterna

Mientras estaban cenando, Jesús se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ciñó una toalla, echó agua en una palangana y se puso a lavar los pies a sus discípulos (Jn 13, 2-5). 

Jesús lava los pies a sus discípulos en señal de humildad, porque en aquel entonces sólo los esclavos eran quienes lavaban los pies. Con esto, Cristo nos dio un gran ejemplo, nos enseñó que la labor del cristiano es ayudar a los demás con una actitud de servicio, amor y humildad.

En la celebración de este día, la liturgia nos recuerda este gesto, cuando durante la Misa después de la homilía, el sacerdote lava los pies de doce personas repitiendo lo que hizo Jesús.

d. La oración en el Huerto de Getsemaní

Una vez celebrada la Última Cena, llegada la noche, Jesús se retiró, junto con Pedro, Santiago y Juan a orar en el Huerto de Getsemaní. Fue ahí donde Jesús aceptó cargar con los pecados de toda la humanidad antes de su Pasión. La agonía que padeció en estos momentos fue inmensa, sufría a tal grado que sudó gotas de sangre. Aun así, aceptó seguir adelante: “No se haga mi voluntad, sino la Tuya”. Con su ejemplo Jesús nos enseña cómo debemos orar, no sólo recitando frases bonitas o buscando satisfacer el propio egoísmo, sino haciendo oración aunque haya situaciones que no entendamos y confiando plenamente en lo que Dios nos pide.

La liturgia nos recuerda estos momentos cuando al terminar la Misa, después de hacer una procesión con el Santísimo, se invita a los fieles a hacer oración frente al Santísimo Sacramento, como símbolo de acompañamiento a Jesús en su agonía en el Huerto de Getsemaní.

El Triduo Pascual, en el que CRISTO murió, descansó en el sepulcro y resucitó de entre los muertos, constituye el punto culminante de todo el año litúrgico.