lunes, 22 de diciembre de 2014

Un año mas - Ana Torroja (live)

LA HISTORIA DEL ARBOLITO DE NAVIDAD

Siempre que llega el 8 de diciembre tengo que armar el arbolito de Navidad primero porque es el día  de la Inmaculada Concepción de María,  y después porque para mi padre era ley esperar la navidad como debe ser  muchas veces cuando  era niña me preguntaba por que se arma el arbolito y años después investigue y saben que, les voy a contar: Cuando los primeros cristianos llegaron al norte de Europa, descubrieron que sus habitantes celebraban el nacimiento de Frey, dios del Sol y la fertilidad, adornando un árbol perenne, en la fecha próxima a la Navidad cristiana. Este árbol simbolizaba al árbol del Universo, llamado Yggdrasil, en cuya copa se hallaba Asgard (la morada de los dioses) y el Valhalla (el palacio de Odín); y en las raíces más profundas estaba Helheim (el reino de los muertos). Posteriormente con la evangelización de esos pueblos, los conversos tomaron la idea del árbol, para celebrar el nacimiento de Cristo, pero cambiándole totalmente el significado.
Alrededor del año 740, San Bonifacio –el evangelizador de Alemania e Inglaterra- derribó ese roble que representaba al dios Odín y lo reemplazó por un pino, el símbolo del amor eterno de Dios. Este árbol fue adornado con manzanas (que para los cristianos representan las tentaciones) y velas (que simbolizaban la luz del mundo y la gracia divina). Al ser una especie perenne, el pino es el símbolo de la vida eterna. Además, su forma de triángulo representa a la Santísima Trinidad.
En la Edad Media, esta costumbre se expandió en todo el viejo mundo y, luego de la conquista, llegó a América.
El primer árbol de Navidad, decorado tal como lo conocemos en la actualidad, se vio en Alemania en 1605 y se utilizó para ambientar la festividad en una época de extremo frío. A partir de ese momento, comenzó su difusión: a España llegó en 1870, a Finlandia en 1800, y en el Castillo de Windsor –en Inglaterra- se vio por primera vez en 1841, de la mano del Príncipe Alberto, el esposo de la Reina Victoria.
Con el tiempo se usaron diversos objetos para adornarlo tales como  -Las “bolitas”. Representan los Dones que Dios les da a los hombres. Las de color azul simbolizan el arrepentimiento; las rojas, las peticiones; las doradas, alabanzas; y las plateadas, agradecimiento.  -La estrella. Es habitual ponerla en la punta. Ésta representa la fe que guía nuestra vida. -Cintas y moños. Simbolizan la unión familiar y la presencia de nuestras personas queridas alrededor de todos estos dones.  -Angelitos. Son los mensajeros entre nosotros y el cielo y son los encargados de protegernos, por eso no pueden faltar en tu árbol.  -Las luces. No importa el color o si se prenden y se apagan. Ellas tienen un sentido, y es el de iluminar nuestro camino en la fe.
La forma triangular del árbol (por ser generalmente una conífera, con particular incidencia del abeto) representa a la Santísima Trinidad. Las oraciones que se realizan durante el Adviento se diferencian por un color determinado, y cada uno simboliza un tipo:
·       El azul las oraciones de reconciliación.
·       El plata las oraciones de agradecimiento.
·       El oro las de alabanza.
·       El verde de abundancia, fortaleza y de naturaleza.
Esta es la historia de un arbolito de navidad es una  tradición es lo que nuestros antepasados nos han entregado y lo  importante de las tradiciones y costumbres no es sólo su aspecto exterior, sino su significado interior. Se debe conocer por qué y para qué se llevan a cabo las tradiciones y costumbres para así poder vivirlas mejor.

“Aunque se pierdan otras cosas a lo largo de los años, mantengamos la navidad como algo brillante”

martes, 16 de diciembre de 2014

PREPARANDONOS PARA LA NAVIDAD

HOY 16 DE DICIEMBRE INICIAMOS LA NOVENA DE AGUINALDOS
COMO PREPARACIÓN PARA VIVIR LA NAVIDAD 2014

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS:
Benignísimo Dios de infinita caridad, que tanto amasteis a los hombres, que les dísteis en vuestro hijo la prenda de vuestro amor, para que hecho hombre en las entrañas de una Virgen naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; yo, en nombre de todos los mortales, os doy infinitas gracias por tan soberano beneficio. En retorno de él os ofrezco la pobreza, humildad y demás virtudes de vuestro hijo humanado, suplicándoos por sus divinos méritos, por las incomodidades en que nació y por las tiernas lágrimas que derramó en el pesebre, que dispongáis nuestros corazones con humildad profunda, con amor encendido, con tal desprecio de todo lo terreno, para que Jesús recién nacido tenga en ellos su cuna y more eternamente. Amén. (Se reza tres veces Gloria al Padre)
ORACIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN:
Soberana María que por vuestras grandes virtudes y especialmente por vuestra humildad, merecisteis que todo un Dios os escogiese por madre suya, os suplico que vos misma preparéis y dispongáis mi alma y la de todos los que en este tiempo hiciesen esta novena, para el nacimiento espiritual de vuestro adorado hijo. ¡Oh dulcísima madre!, comunicadme algo del profundo recogimiento y divina ternura con que lo aguardasteis vos, para que nos hagáis menos indignos de verle, amarle y adorarle por toda la eternidad. Amén. (Se reza tres veces el Avemaría)
ORACIÓN A SAN JOSÉ:
¡Oh santísimo José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús! Infinitas gracias doy a Dios porque os escogió para tan soberanos misterios y os adornó con todos los dones proporcionados a tan excelente grandeza. Os ruego, por el amor que tuvisteis al Divino Niño, me abracéis en fervoroso deseos de verle y recibirle sacramentalmente, mientras en su divina esencia le veo y le gozo en el cielo. Amén. (Se reza un Padrenuestro, un Avemaría y Gloria)
ORACIÓN NIÑO JESÚS:
Acordaos, ¡oh dulcísimo Niño Jesús!, que dijisteis a la venerable Margarita del santísimo Sacramento, y en persona suya a todos vuestros devotos, estas palabras tan consoladoras para nuestra pobre humanidad agobiada y doliente: "Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado". Llenos de confianza en vos, ¡oh Jesús!, que sois la misma verdad, venimos a exponeros toda nuestra miseria. Ayúdanos a llevar una vida santa, para conseguir una eternidad bienaventurada. Concédenos por los méritos infinitos de vuestra infancia, la gracia de la cual necesitamos tanto. Nos entregamos a vos, ¡oh Niño omnipotente!, seguros de que no quedará frustrada nuestra esperanza, y de que en virtud de vuestra divina promesa, acogeréis y despacharéis favorablemente nuestra súplica. Amén.

GOZOS:
Dulce Jesús mío, mi niño adorado
¡Ven a nuestras almas!
¡Ven no tardes tanto!
¡Oh, Sapiencia suma del Dios soberano,
que a infantil alcance te rebajas sacro!
¡Oh, Divino Niño, ven para enseñarnos
la prudencia que hace verdaderos sabios!
Ven a nuestras...
¡Oh, Adonai potente que Moisés hablando,
de Israel al pueblo diste los mandatos!
¡Ah, ven prontamente para rescatarnos,
y que un niño débil muestre fuerte el brazo!
Ven a nuestras...
¡Oh, raíz sagrada de José que en lo alto
presenta al orbe tu fragante nardo!
Dulcísimo Niño que has sido llamado
Lirio de los valles, Bella flor del campo.
Ven a nuestras...
¡Llave de David que abre al desterrado
las cerradas puertas de regio palacio!
¡Sácanos. Oh Niño con tu blanca mano,
de la cárcel triste que labró el pecado!
Ven a nuestras...
¡Oh, lumbre de Oriente, sol de eternos rayos,
que entre las tinieblas tu esplendor veamos!
Niño tan precioso, dicha del cristiano,
luzca la sonrisa de tus dulces labios.
Ven a nuestras...
¡Espejo sin mancha, santo de los santos,
sin igual imagen del Dios soberano!
¡Borra nuestras culpas, salva al desterrado
y en forma de niño, da al mísero amparo!
Ven a nuestras...
¡Rey de las naciones, Emmanuel preclaro,
De Israel anhelo Pastor del rebaño!
¡Niño que apacientas con suave cayado
ya la oveja arisca, ya el cordero manso!
Ven a nuestras...
¡Ábranse los cielos y llueva de lo alto
bienhechor rocío como riego santo!
¡Ven hermoso Niño, ven Dios humanado!
¡Luce, Dios estrella! ¡Brota, flor del campo!
Ven a nuestras...
¡Ven, que ya María previene sus brazos,
do su niño vean, en tiempo cercanos!
¡Ven, que ya José, con anhelo sacro,
se dispone a hacerse de tu amor sagrario!
Ven a nuestras...
¡Del débil auxilio, del doliente amparo,
consuelo del triste, luz del desterrado!
¡Vida de mi vida, mi dueño adorado,
mi constante amigo, mi divino hermano!
Ven a nuestras...
¡Ven ante mis ojos, de ti enamorados!
¡Bese ya tus plantas! ¡Bese ya tus manos!
¡Prosternado en tierra, te tiendo los brazos,
y aún más que mis frases, te dice mi llanto!
Ven a nuestras...
¡Ven Salvador nuestro por quien suspiramos
Ven a nuestras almas, Ven, no tardes tanto!
PRIMER DIA 16 DE DICIEMBRE
En el principio de los tiempos el Verbo reposaba en el seno de su Padre en lo más alto de los cielos; allí era la causa, a la par que el modelo de toda la creación. En esas profundidades de una incalculable eternidad permanecía el Niño de Belén antes de que se dignara bajar a la Tierra y tomara visiblemente posesión de la gruta de Belén. Allí es donde debemos buscar sus principios que jamás han comenzado; de allí debemos datar la genealogía de lo eterno, que no tiene antepasados y contemplar la vida de complacencia infinita que allí llevaba.
La vida del Verbo eterno en el seno de su Padre era una vida maravillosa y sin embargo, ¡misterio sublime!, busca otra morada, una mansión creada. No era porque en su mansión eterna faltase algo a su infinita felicidad, sino porque su misericordia infinita anhelaba la redención y la salvación del género humano, que sin Él no podría verificarse. El pecado de Adán había ofendido a Dios y esa ofensa infinita no podía ser condonada sino por los méritos del mismo Dios. La raza de Adán había desobedecido y merecido un castigo eterno; era pues necesario para salvarla y satisfacer su culpa, que Dios, sin dejar el cielo, tomase la forma del hombre sobre la Tierra y con la obediencia a los designios de su Padre expiase aquella desobediencia, ingratitud y rebeldía. Era necesario, en las miras de su amor, que tomase la forma, las debilidades e ignorancias sistemáticas del hombre; que creciese para darle crecimiento espiritual; que sufriese, para enseñarle a morir a sus pasiones y a su orgullo. Y por eso el Verbo eterno, ardiendo en deseos de salvar al hombre, resolvió hacerse hombre también y así redimir al culpable.

SEGUNDO DIA 17 DE DICIEMBRE
El verbo eterno se halla a punto de tomar su naturaleza creada en la santa casa de Nazaret, en donde moraban María y José. Cuando la sombra del decreto divino vino a deslizarse sobre ella, María estaba sola y engolfada en la oración. Pasaba las silenciosas horas de la noche en la unión más estrecha con Dios; y mientras oraba, el Verbo tomó posesión de su morada creada. Sin embargo, no llegó inopinadamente: antes de presentarse envió a un mensajero, que fue Arcángel San Gabriel para pedir a María de parte de Dios su consentimiento para la encarnación. El creador no quiso efectuar ese gran misterio sin la aquiescencia de su criatura.

Aquel momento fue muy solemne: era potestativo en María rehusar... Con qué adorables delicias, con qué inefable complacencia aguardaría la Santísima Trinidad a que María abriese los labios y pronunciase el "sí" que debió ser suave melodía para sus oídos, y con el cual se conformaba su profunda humildad a la omnipotente voluntad divina. La Virgen Inmaculada ha dado su asentimiento. El arcángel ha desaparecidos. Dios se ha revestido de una naturaleza creada; la voluntad eterna está cumplida y la creación completa. En las regiones del mundo angélico estalla el júbilo inmenso, pero la Virgen María ni le oía ni le hubiese prestado atención a él. Tenía inclinada la cabeza y su alma estaba sumida en el silencio que se asemejaba al de Dios. El Verbo se había hecho carne, y aunque todavía invisible para el mundo, habitaba ya entre los hombres que su inmenso amor había venido a rescatar. No era ya sólo el Verbo eterno; era el Niño Jesús revestido de la apariencia humana, y justificando ya el elogio que de Él han hecho todas las generaciones en llamarle el más hermoso de los hijos de los hombres.
TERCER DIA  18 DE DICIEMBRE

Así había comenzado su vida encarnada el Niño Jesús. Consideremos el alma gloriosa y el santo cuerpo que había tomado, adorándolos profundamente. Admirado en el primer lugar en el alma de ese Divino Niño, considerarnos en ella la plenitud de su gracia santificadora; la de su ciencia beatífica, por lo cual desde el primer momento de su vida vio la divina esencia más claramente que todo los ángeles y leyó lo pasado y lo por venir con todos sus arcanos conocimientos. No supo por adquisición nada que no supiese por infusión desde el primer momento de su ser; pero Él adoptó todas las enfermedades de nuestra naturaleza a que dignamente podía someterse, aun cuando no fuese necesario para la grande obra que debía cumplir. Pidámosle que sus divinas facultades suplan la debilidad de las nuestras y les den nueva energía; que su memoria nos enseñe a recordar sus beneficios, su entendimiento a pensar en Él, su voluntad a no hacer sino lo que Él quiere y en servicio suyo.

Del alma del Niño Jesús pasemos ahora a su cuerpo, que era un mundo de maravillas, una obra maestra de la mano de Dios. No era, como el nuestro, una traba para el alma; era, por el contrario, un nuevo elemento de santidad. Quiso que fuese pequeño y débil como el de los niños, y sujeto a todas las incomodidades de la infancia, para asemejarse más a nosotros y participar de nuestras humillaciones. El Espíritu Santo formó ese cuerpecillo divino con tal delicadeza y tal capacidad de sentir, que pudiese sufrir el exceso para cumplir la grande obre de nuestra redención. La belleza de ese cuerpo divino fue superior a cuanto divino fue superior a cuanto se ha imaginado jamás; la divina sangre que por sus venas empezó a circular desde el momento de la encarnación es la que lava todas las manchas del mundo culpable. Pidámosle que lave las nuestra en el sacramento de la penitencia, para que el día de su Navidad nos encuentre purificados, perdonados y dispuestos a recibirle con amor y provecho espiritual.

CUARTO DIA 19 DE DICIEMBRE
Desde el seno de su madre comenzó el Niño Jesús a poner en práctica su entera sumisión a Dios, que continuó sin la menor interrupción durante toda su vida. Adoraba a su Eterno Padre, le amaba, se sometía a su voluntad, aceptaba con resignación el estado en que se hallaba conociendo toda su debilidad, toda su humillación, todas sus incomodidades. ¿Quién de nosotros quisiera retroceder a un estado semejante con el pleno goce de la razón y de la reflexión?, ¿quién pudiera sostener a sabiendas un martirio tan prolongado, tan penoso de todas maneras?. Por ahí entró el Divino Niño en su dolorosa y humilde carrera; así empezó a anonadarse delante de su Padre, a enseñarnos lo que Dios merece por parte de su criatura, a expiar nuestro orgullo, origen de todos nuestros pecados, y hacemos sentir toda la criminalidad y desórdenes del orgullo.

Deseamos hacer una verdadera oración; empecemos por formarnos de ella una exacta idea contemplando al Niño en el seno de su madre, El Divino Niño ora y ora del modo más excelente. No habla, no medita ni se deshace en tiernos afectos. Su mismo estado, aceptado con la intención de honrar a Dios, es su oración y ese estado expresa altamente todo lo que Dios merece y de qué modo quiere ser adorado por nosotros.
Unámonos a las oraciones del Niño Dios en el seno de María; unámonos al profundo abatimiento y sea este el primer afecto de nuestro sacrificio a Dios. Démonos a Dios, no para ser algo como lo pretende continuamente nuestra vanidad, sino para ser nada, para quedar eternamente consumidos y anonadados, para renunciar a la estimulación de nosotros mismos, a todo cuidado de nuestra grandeza aunque sea espiritual, a todo movimiento de vanagloria. Desaparezcamos a nuestros propios ojos y que Dios sólo sea todo para nosotros. 
QUINTO DIA 20 DE DICIEMBRE

Ya hemos visto la vida que llevaba el Niño Jesús en el seno de su purísima Madre; veamos hoy toda la vida que llevaba también María durante el mismo espacio de tiempo. Necesidad hoy de que no tengamos en ella si queremos comprender, en cuanto es posible a nuestra limitada capacidad, los sublimes misterios de la encarnación y e l modo como hemos de corresponder a ellos.
María no cesaba de aspirar por el momento en que gozaría de esa visión beatifica terrestre; la faz de Dios encarnado. Estaba a punto de ver aquella faz humana que debía iluminar el cielo durante toda la eternidad, Iba a leer el amor filial en aquellos mismos ojos cuyos rayos deberían esparcir para siempre la felicidad en millones de elegidos. Iba a ver aquel rostro todos los días, a todas horas, cada instante, durante muchos años. Iba a verle en la ignorancia aparente de la infancia, en los encantos particulares de la juventud y en la serenidad reflexiva de la edad madura... Haría todo lo que quisiese de aquella faz divina; podría estrecharla contra la suya con toda la libertad del amor materno; cubrir de besos los labios que deberían pronunciar la sentencia a todos los hombres; contemplarla a su gusto durante su sueño o despierta, hasta que la hubiese aprendido de memoria...¡cuán ardientemente deseaba ese día!.

Tal era la expectativa de María...era inaudita en sí misma, mas no por eso dejaba de ser el tipo magnífico de toda la vida cristiana. No nos contentemos con admirar a Jesús residiendo en María, sino por esencia, potencia y presencia.
Sí, Jesús nace continuamente en nosotros y de nosotros, por las buenas obras que nos hace capaces de cumplir y por nuestra cooperación a la gracia; de manera que el alma del que se halla en gracia es un seno perpetuo de María, un Belén interior sin fin. Después de la comunión Jesús habita en nosotros, durante algunos instantes, real y sustancialmente como Dios y como hombre, porque el mismo Niño que estaba en María está también en el Santísimo Sacramento. ¿Qué es todo esto sino una participación de la vida de María durante esos maravillosos meses, y una expectativa llena de delicias como la suya.

SEXTO DIA 21 DE DICIEMBRE
Jesús había sido concebido en Nazaret, domicilio de José y María, y allí era de creerse que había de nacer, según todas las probabilidades. Más Dios lo tenía dispuesto de otra manera y los profetas habían anunciado que el mesías nacería en Belén de Judá, ciudad de David. Para que se cumpliese esa predicción, Dios se sirvió de un medio que no parecía tener ninguna relación con este objeto, a saber la orden dada por el emperador Augusto, que todos los súbditos del imperio romano se empadronasen en el lugar de donde eran originarios. María y José, como descendientes que eran de David, no estaban dispensados de ir a Belén. Ni la situación de la Virgen Santísima ni la necesidad en que estaba José del trabajo diario que les aseguraba la subsistencia, pudo eximirles de este largo y penoso viaje, en la estación más rigurosa e incómoda del año.

No ignora Jesús en qué lugar debe nacer e inspira a sus padres que se entreguen a la Providencia, y que de esta manera concurran inconscientemente a la ejecución de los designios. Almas interiores, observad este manejo del Divino Niño, porque es el más importante de la vida espiritual; aprended que quien se haya entregado a Dios ya no ha de pertenecerse a sí mismo, ni ha de querer a cada instante sino lo que Dios quiera para él; siguiéndole ciegamente aun en las cosas exteriores, tales como el cambio de lugar donde quiera que le plazca conducirle. Ocasión tendréis de observar esta dependencia y fidelidad inviolable en toda la vida de Jesucristo, y este es el punto sobre el cual se han esmerado en imitarle los santos y las almas verdaderamente interiores, renunciando absolutamente a su propia voluntad.

SEPTIMO DIA 22 DE DICIEMBRE
Representémonos el viaje de María y José hacia Belén, llevando consigo, aún no nacido, al Creador del universo hecho hombre. Contemplemos la humanidad y la obediencia de este Divino Niño que aunque de raza judía y habiendo amado durante siglos a su pueblo con una predilección inexplicable, obedece así a un príncipe extranjero que forma el censo de población de su provincia, como si hubiese para El en esa circunstancia algo que le halagase, y quisiese apresurarse a aprovechar la ocasión de hacerse empadronar oficial y auténticamente como súbdito en el momento en el que venía al mundo. ¿No es extraño que la humillación, que causa tan invencible repugnancia a la criatura, parezca ser la única cosa creada que tenga atractivos para el Creador? ¿No nos enseñará la humildad de Jesús a amar esa hermosa virtud?.

¡Ah...! Que llegue el momento en que aparezca el deseado de las naciones, porque todo clama por este feliz acontecimiento, El mundo, sumido en la oscuridad y el malestar buscando y no encontrando el alivio de sus males, suspira por su Libertador. El anhelo de José, la expectativa de María, son cosa que no puede expresar el lenguaje humano. El Padre Eterno se halla, si es lícito emplear esta expresión adorablemente impaciente por dar a su Hijo único al mundo, y verle ocupar su puesto entre las criaturas visibles. El Espíritu Santo arde en deseos de presentar a la luz del día esta santa humanidad tan bella que El mismo ha formado con tan especial y divino esmero, En cuando al Divino Niño, objeto de tantos anhelos, recordemos que hacia nosotros avanza lo mimo que hacia Belén, Apresuremos con nuestro deseo el momento de su llegada; purifiquemos nuestras almas para que sean su mística morada, y nuestro s corazones para que sean su Manis terrenal; que nuestros actos de mortificación desprendimiento "preparen los caminos del Señor y hagan rectos sus senderos".

OCTAVO DIA  23 DE DICIEMBRE
Llegan a Belén José y María, buscando hospedaje en los mesones; pero no lo encuentran ya por hallarse todo ocupado, ya porque se les desechase a causa de su pobreza. Empero, puede turbar la paz interior de los que están fijos en Dios. Si José experimentaba sorpresa cuando era rechazado de casa en casa, porque pensaba en María y en el Niño, sonreíase también con tanta tranquilidad cuando fijaba sus miradas en su casta esposa. El niño aún no nacido regocijábase de aquellas negativas que eran el preludio de sus humillaciones venideras. Cada voz áspera, el nido de cada puerta que se cerraba ante ellos, era lo que había venido a buscar. El deseo de esas humillaciones era lo que había contribuido a hacerle tomar la forma humana.

¡Oh divino niño de Belén! Estos días que tantos han pasado en fiestas y diversiones o descansando muellemente en cómodas y ricas mansiones, han sido para vuestros padres un día de fatiga y vejaciones de toda clase. ¡Ay! El espíritu de Belén es el de un mundo que ha olvidado a Dios,. ¡Cuántas veces no ha sido también el nuestro¡ ¿No cerramos continuamente con ruda ignorancia la puerta a los llamamientos de Dios, que nos solicita convertirnos, o santificarnos o conformarnos con su voluntad? ¿No hacemos mal uso de nuestras penas, desconociendo su carácter celestial con que cada uno a su modo lo lleva grabado en si? Dios viene a nosotros muchas veces en la vida, pero no conocemos su faz, o le reconocemos hasta que nos vuelve la espalda y se aleja después de nuestra negativa.
Se pone el sol de 24 de diciembre detrás de los tejados de Belén y sus últimos rayos doran las cimas de las rocas escarpadas que lo rodean. Hombres groseros codean rudamente al Señor en las calles de aquella aldea oriental, y cierran sus puertas al ver a su madre, La bóveda de los cielos aparece purpurina por encima de aquellas colinas frecuentadas por los pastores. Las estrellas va apareciendo una tras otra. Algunas horas más y aparecerá el Verbo eterno.

NOVENO DIA 24 DE DICIEMBRE
La noche ha cerrado del todo en las campiñas de Belén. Desechados por los hombres, y viéndose sin abrigo, María y José han salido de la inhospitalaria población y se han refugiado en una gruta que se encontraba al pie de la colina. Seguía a la reina de los ángeles el jumento que le había servido de humilde cabalgadura durante el viaje, y en aquélla cueva hallaron un manso buey, dejado allí probablemente por alguno de los caminantes que habían ido a buscar hospedaje en la cuidad.
El Divino Niño, desconocido por sus criaturas racionales, va a tener que acudir a loas irracionales para que calienten con su tibio aliento la atmósfera helada de esa noche de invierno, y le manifiesten con esto y con su humilde actitud el respeto y la adoración que le había negado Belén., La rojiza linterna que José tiene en la mano ilumina tenuemente ese pobrísimo recinto, ese pesebre lleno de paja que es figura profética de las maravillas del altar, y de la íntima y prodigiosa unión eucarística que Jesús ha de contraer con los hombres. María está en oración en medio de la gruta, y así van pasando silenciosamente las horas de esa noche llena de misterio.

Pero ha llegado la medianoche, y de repente vemos dentro de ese pesebre, poco antes vacío, al divino Niño esperado, vaticinado, deseado durante cuatro mil años con inefable anhelo. A sus pies se postra su Santísima Madre, en los transportes de una adoración de la cual nada puede dar idea. José también se acerca y le rinde el homenaje con que inaugura su misterioso e imponderable oficio de padre adoptivo del Redentor de los hombres. La multitud de ángeles que desciende de los cielos a contemplar esa maravilla sin par, dejan estallar su alegría y hacen vibrar en los aires las armonías de ese Gloria in Excelsis que es el eco de la adoración que se produce en torno del Altísimo, hecha perceptible por un instante a los oídos de la pobre Tierra. Convocados por ellos, vienen en tropel los pastores de la comarca a adorar al recién nacido y presentarle sus humildes ofrendas. Ya brilla en oriente la misteriosa estrella de Jacob, y ya se pone en marcha hacia Belén la caravana espléndida de los Reyes Magos, que dentro de pocos días vendrán a depositar a los pies del Divino Niño el oro, el incienso, y la mirra, que son símbolos de la caridad, la adoración y la mortificación.
¡Oh adorado Niño! Nosotros también, los que hemos hecho esta novena para prepararnos al día de vuestra Navidad, queremos ofreceros nuestra pobre adoración. ¡No la rechacéis! ¡Ven a nuestras almas, venid a nuestros corazones llenos de amor! Encended en ellos la devoción a vuestra santa infancia, no intermitente y sólo circunscrita al tiempo de vuestra Navidad, sino siempre y en todos los tiempos; devoción que fielmente practicada y celosamente propagada, nos conduzca a la vida eterna, librándonos del pecado y sembrando nosotros todas las virtudes cristianas.

NOSTALGIA DE NAVIDAD

Ya falta poco para navidad y es ahí donde los recuerdos se agolpan como un tsunami y no se los puede parar,  hace unas noches camine por el patio de mi casa mire al cielo y me pregunte donde están y vi allí la majestuosidad del inmenso cielo azul lleno de estrellas, sentí el aroma de yerbas húmedas pasto recién cortado y una brisa suave que toca mi rostro y me dije ¡si aquí están se sienten !!! , me fascina recordarlos con esa humildad y sencillez tan de ustedes.
Que bello poder decir mis padres nos dejaron como herencia    honradez, sus virtudes y defectos,  nos enseñaron a  ser personas de bien fue su legado.
Y esta noche recuerdo lo  que  mi madre me decía el viento trae la nostalgia, y en  el  alma brota la tristeza, y tenía razón estos días que se asemejan al invierno por las lluvias y el frio ya casi en verano,  te trae nostalgias.
 Miro al cielo, y te digo papá que árbol tan gigante tienes llenos de estrellas y cometas tan brillantes, cada navidad   tu arbolito está presente aún  se arma como a ti te gustaba y siempre  recordamos cuando lo compraste, me agrada escuchar a mi hermano a Claudia a tus nietos, todos repiten  la misma historia del arbolito de navidad.
Sabes a veces me pregunto estaré en el camino correcto les gustara mi vida, mi hoy o mi mañana, entenderán mis  sueños, entenderán mi presente, trato de continuar su obra y decirme siempre “dichosos los que pueden dar sin recordar y recibir sin olvidar”.
Esta noche me di cuenta que la manera de honrar a mis padres es recordándoles día a día, así como ahora en este momento de noche llena de nostalgias y sentimientos, me lleva a  vivir cada momento impregnado de niñez y  adolescencia,  es cargar energías  para un nuevo día, mes o año,    es calmar las golondrinas de mi pecho qué  están  revoloteando mi alma.


 [U1]

sábado, 6 de diciembre de 2014

¿SERA BUENO CALLAR?


Vivimos viendo sin ver. ¿Por qué nos cuesta tanto ver de verdad? Ver lo que es tan evidente. Somos curiosos, queremos ver, ver todo ¿Pero estamos preparados para ver de verdad lo que hay para ver?. Todo lo que tenemos que ver está ahí, siempre está ahí a la vista, lo importante nunca está oculto, sólo se trata de querer verlo.
Cuando queremos podemos ver con los ojos, con la nuca, con el alma, ver hasta lo invisible.
Hay gente que se empeña en no querer ver la verdad, ya sea porque le da miedo, porque no le gusta o porque simplemente está mejor creyendo sus propias mentiras, y eso pasa a menudo en todos los ámbitos de la vida y debes luchar para callar y ¿cómo hacerlo? Sí, hablar es fácil, pero CALLAR, requiere PRUDENCIA Y DOMINIO no te ocurrió que a veces quieres decirle a tu amigo*presta atención a tu hijo esta mal parece que se droga * o  *deja esa relación que no va bien* o  por ejemplo, *un jefe que no quiere ver que sus empleados están descontentos con la forma en que dirige  su empresa. Va viendo como poco a poco sus empleados bajan su rendimiento o poco a poco van abandonando la empresa, pero el jefe no quiere admitir que hay un problema*, en definitiva se acostumbró a evadir. Y es allí que te preguntas ¿será bueno callar?
Mi madre me dejo una enseñanza fantástica nos decía:


Hablar oportunamente, es ACIERTO
Hablar frente al enemigo, es CIVISMO
Hablar ante una injusticia, es VALENTÍA
Hablar por rectificar, es un DEBER
Hablar para defender, es COMPASIÓN
Hablar ante un dolor, es CONSOLAR
Hablar para ayudar a otros, es CARIDAD
Hablar con sinceridad, es RECTITUD
Hablar de sí mismo, es VANIDAD
Hablar restituyendo fama, es HONRADEZ
Hablar aclarando chismes, es OBLIGACIÓN
Hablar disipando falsos, es de CONCIENCIA
Hablar debiendo callar, es NECEDAD
Hablar por hablar, es TONTERÍA
Hablar de DIOS, significa MUCHO AMOR.

miércoles, 15 de octubre de 2014

PADRES MONEDAS

Un joven me contaba de que sus padres se separaron y le dije adultos en discordia, niños en soledad se sonrió y es lógico estaba sufriendo las consecuencias.
 Es que la familias de este siglo cambiaron mucho tal vez antes la mamá se aguantaba muchas cosas y no está bien , mas hoy creo que los jóvenes se apresuran a dar vida y luego no saber cómo mantener las estructura de una familia  mamá , papá , hijos juntos .
Y el joven me decía no sé a dónde es mi casa si con papá o mamá o quizá mis abuelos no lo sé… estoy triste en casa siguen peleando por dinero y hasta veces no quiero comer porque según mama mi papa no da ni para la comida y eso duele… , le dije no te preocupes.
Sabes amigo la Lic. Laura Collavini decía: Familias ensambladas. Los míos, los tuyos, los nuestros.
Mil historias y formas.
En estas historias resueltas por adultos en muchas ocasiones los niños sufren en soledad. Porque no siempre hay una anticipación acerca de la vida de ellos, de lo cotidiano.
Es que a ellos poco les importa quién paga su comida, el alquiler o crédito, el colegio y su ropa.
En el ser niño no está el interés esencial por la cantidad y calidad de la vestimenta, las comodidades o el mayor saber.
Al hijo no le importa demasiado quién se ocupa más de él porque no mide el amor en términos de competencia.
Esa mirada es la adulta. La que pone como trofeo al amor filial y recuerda poco las necesidades de un ser en desarrollo.
Es que el adulto en muchas ocasiones mide con necesidades supuestas del hijo los conflictos no resueltos individuales y de la pareja. Confunde el rumbo, porque pierde el eje. Es que el deber y derecho de papá y mamá es estar con su hijo. Ofrecerle lo mejor que pueda para su bienestar físico y psíquico. Ese el eje. Si al adulto le enoja que la pareja no funcione, que él se haya ido con otra o que no pase lo que corresponde en la mensualidad es un problema de los adultos.
“Que se dé cuenta quién es el padre, yo no lo cubro más”. “No le paso más plata, es una yegua”. “Ahora no dejaré que vea a los abuelos, lo lamento mucho”.
“Claro, a mí me toca ser la bruja, a él lo ve sólo para pasarla bien”.
Argumentos desde el resentimiento, que pone en evidencia lo que no se puede resolver internamente. “qué haga lo que quiera de su vida, a mí que me importa, pero con mi hijo no.”
Los niños merecen todo. Y todo es un entorno donde los adultos resuelvan para que el camino sea despojado. Para que transcurra la propia historia.

No tapar la angustia con cosas materiales y pececitos de colores. Merecen un papá y mamá que puedan sentarse a conversar por el bienestar de ese ser. Que puedan buscar ayuda en profesionales de la salud mental, en amigos que puedan acompañarlos a buscar otro recorrido de armonía.
El niño observa claramente cuando los papás hacen el esfuerzo por él. Cuando pueden llegar a acuerdos su cabecita se unifica.
Cuando no hay acuerdos y armonía se pierde niñez y gran parte de lo que ella debería encerrar. La despreocupación de lo obvio. Contar con techo seguro, con solidez de los afectos y la identidad que de ella se construye. Ser hijo, nieto, sobrino, primo y disfrutar de la fluidez de los encuentros.
Conocer las mejores comidas de la abuela y las salidas disparatadas del tío. Los juegos con los primos. Las mejillas coloradas y sucias de corridas hasta la noche. Caer rendidos sin preocuparse si mamá se va a enojar porque papá me llevó dos hs. tarde y no tener que ser papá de mi papá porque se olvida de llamarme.
Es que hay vacíos que no se llenan. Hay cicatrices que cierran feo. Hay fisuras entre los padres que los niños no pueden elaborar. Solo sufren en silencio. Se quiebran por dentro. Hay dos mitades. Aunque el papá no esté, aunque llame cuando se acuerde,
Se trasladan a problemas de aprendizaje, de conducta, sociales, físicos. El dolor sale a la luz como puede.
“Y…mi hijo tiene problemas porque su padre no se hace cargo…”
Muchas veces es cierto. Y también es cierto en ocasiones que a la madre le cuesta darle lugar. Las razones pueden ser muchas. Pero sucede a menudo.
No necesariamente un niño con padres separados debe tener dificultades. Pero lo cierto es que no todos los papás que deciden vivir separados tienen esto resuelto.
Por cuestiones individuales o de pareja, no importa.
“Y bueno…le tocó esta vida”. Escucho a decir a muchos papás. Una vida que puede ser más amena si los papás abren sus cabecitas para que dar lugar a otra mirada.
Vida que también puede ser más agradable para un papá y una mamá que deben hacer lo mejor para modificar historias y para darse el permiso de ser ellos también confortables con sus elecciones.
Alguna vez me dijeron que una pareja que no logra llegar a acuerdos es una relación que no ha sido superada. ¿Será cierto?


Relato de un niño: Papá no vino a buscarme. Otra vez. Mi mamá temprano me dijo que fuera a bañarme. Así lo hice. Estaba contento porque la otra vez mi papá me dijo que me iba a llevar al parque si estaba lindo. ¡Y hoy está precioso! No hace nada de frío y salió el sol. Después le voy a pedir si me compra un pancho. Pero que nos sentemos porque aunque no hablemos mucho a mí me encanta sentarme al lado de él. Es como que quiero ser como él cuando sea grande.
Lo esperé en la vereda un rato largo. Nada. No quería decirle a mi mamá que estaba triste y que tenía miedo que no venga porque iba a empezar a insultarlo y a decir esas cosas feas que dice cuando se enoja.
Ya sé, no es la primera vez. Pero yo no decidí que él fuera mi papá. Ella lo eligió. Por qué no se fijó antes si iba a ser un buen papá para mí. Yo no pedí nacer.
A mí tampoco me gusta que ella diga que hace lo que quiere y que viene cuando se acuerda o cuando esa con la que está lo deja.
No le voy a decir nada pero no me cayó tan mal. Es bonita y me sonrió. No sabía mucho que decir, pero yo tampoco. Me dio un caramelo de su cartera.
Mi mamá dice que le hace juicio porque no se ocupa de mí y que la plata no le alcanza. Dice que su hermano y su mamá son lo que no hay. Y después no quiero escuchar más pero qué sé yo…a mí me gusta estar con mi tío. Me divierto. ¡Y mí tía es buenísima jugando a la escondida! Pero los veo poco. No sé por qué. Me gustaría que me llamen más y que mi mamá no haga tantos líos con la plata.
Cuando llego no digo nada. Ni si me fue mal ni bien. Nada. A mi papá tampoco. Nada. Porque quiero recordar todo así, como se dio. Sin que nadie juzgue lo que hicimos. Ni mamá, ni papá.
Porque a mi papá no le gusta que mire tanta t.v. y se pone a discutir con mamá. Mejor me callo, si pregunta le digo, poco.
A mí me dicen que tengo que hablar y no pegar ¡Pero cómo duelen a veces las palabras de los grandes!
¿No se darán cuenta que nos hacen mal?
Aunque me deje plantado el sábado a la tarde. Lo voy a seguir amando. Porque simplemente es mi papá. A mi mamá también la amo, con todo el corazón y el alma. Es la mamá más linda de todas. Aunque mi papá este con esa chica o con otra yo la voy a seguir amando siempre a mi mamá también. Yo sé lo que ella hace por mí. La veo siempre.
Voy a intentar hasta el cansancio que se lleven bien y que vuelvan a juntarse. Si no pueden vivir juntos aunque sea que se miren y sonrían. Que hablen de mí con orgullo.
Quisiera saber cómo fue eso que algún día quisieron estar juntos. ¿Deberían estar contentos, no?...
Cuanto hay para reflexionar y le dijo al joven paciencia nosotros desgraciadamente o gracias a Dios no elegimos a nuestros padres nos tocan quien sabe ¿cómo? , amigo trata de ser feliz  por qué ser feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista de quien sabe viajar para adentro de su propio ser. Después caminamos en silencio y pensaba como ayudar a este joven de padres que solo saben discutir por monedas.
  
  

viernes, 10 de octubre de 2014

PASEANDO CON MIS PADRES


Hoy me desperté pensando en la vida misma que difícil es olvidar el pasado y preguntarse por qué  las pérdidas duelen tanto, es un huracán que gira adentro, desgarra. rompe todo y los recuerdo vagan en nuestro pensamientos y   al final lo tienes que aceptar,  hablando en silencio con mi mamá y mi papá  les preguntaba a donde estaban que siempre los sentía a mi lado y que parezco una loca contándoles todo y sé que estoy más cuerda que nunca.
Saben pareja bella nunca vi tanto amor tanto respeto eran geniales, aprendí mucho de ustedes tenían la psicología que da la vida solo a los privilegiados  , aquí las cosas marchan bien ustedes lo ven el cielo está cada vez más celeste , el verde se hace más notorio y diferente,  cada día descubro una nueva tonalidad , la brisa todas las mañanas me acaricia el rostro y desparrama mis cabellos al caminar bajo los arbustos , tenías razón papá el aire es tan lindo tempranito se siente fresquito adentro .
Siempre creo verlos en cada pájaro que se posa y me mira sin miedo debe ser la esperanza de no perderles para siempre, mami te cuento que los naranjos están llenos de azahares y el perfume inunda cada espacio, como siempre se escucha el agua correr  por el canal paralelo a casa.
El Famatina está allí majestuoso pero en sus cumbres se puede apreciar   restos de las  nieve  ya no es como antes extrañamos eso.
Cada consejos, nunca lo olvido  y  seguiré tratando de dar ejemplo de amor y bondad, como ustedes    a todo aquel que lo necesitaba.
Ya no lloro tanto  porque siento con el paso de los años  solamente se fue una parte de ustedes, la que yo podía tocar.
Jamás dejará de inspirarme su amor y su recuerdo, es que me sale del alma hacerlo a cada instante,  escribiría un libro y después otro y otro, llenando toda una biblioteca con ellos, rodeándome de sus letras, sus comas, sus puntos seguidos y apartes... y me dormiría con todos y con cada uno de sus títulos, despertándome de nuevo entre ellos, recordando con tierna alegría lo protegida y querida que fui   día tras día.

Mami y papi hasta pronto les amo.-