lunes, 23 de marzo de 2026

 UNA PEQUEÑA FÁBULA, DE FRANZ KAFKA

Hoy leí esta pequeña fabula  del autor de La Metamorfosis (1915), también dejó como legado algunos cuentos, que siempre me dejan pensando.

En esta fábula, la experiencia del ratón nos enseña que debemos confiar en nosotros mismos, dejarnos llevar por nuestro instinto y no por las decisiones que los demás tienen para nosotros.

¡Ay! — dijo el ratón—, ¡el mundo es cada vez más pequeño!

Al principio era tan grande que tenía miedo, no dejaba de correr y correr, y me alegré cuando por fin vi a lo lejos paredes a la derecha y a la izquierda, pero esas paredes se estrechan tan rápido que me encuentro en el último cuarto y ahí en el rincón está la trampa sobre la cual debo pasar.

—Solo tienes que cambiar tu dirección— dijo el gato, y se lo comió. 

 

JEAN LA FONTAINE- LOS DOS AMIGOS 

Muchas veces me pregunté  por qué la vida nos presenta personas especiales que llegamos a querer  como hermanos y al leer la fábula de Jean La Fontaine lo entendí todo  y me enseñó  que la amistad implica lealtad, generosidad y compartir alegrías y penas.  

Y la fábula dice así;  la historia trata de dos amigos verdaderos. Lo que era de uno, también era del otro. Se tenían aprecio y respeto mutuo.

Una noche, uno de los amigos se despertó asustado. Salió de la cama, se vistió rápidamente y se fue a casa del otro.

Al llegar al lugar, golpeó tan fuerte la puerta que despertó a todos. El dueño de la casa salió con una bolsa de dinero en la mano y le dijo a su amigo:

—Sé que no eres hombre de salir corriendo en plena noche sin motivos. Si has venido hasta aquí es porque algo malo te sucede. Si has perdido tu dinero, aquí tienes, tómalo…

El visitante respondió:

—Agradezco que seas tan generoso, pero ese no ha sido el motivo de mi visita. Estaba durmiendo y soñé que algo malo te sucedía y que la angustia te dominaba. Me preocupé mucho y tuve que comprobar por mí mismo que nada te ocurría.

Así actúa un verdadero amigo. No espera que su compañero acuda a él, sino que, cuando supone que algo sucede, le ofrece su ayuda de inmediato.

Moraleja: Simplemente la amistad es así, yo la viví cuando más necesité,  una persona  apareció en mi puerta y me ayudó a levantarme; la amistad es una caja de un millón de colores…