miércoles, 24 de enero de 2024

 

CUANDO LA VIDA TE SACUDE

Un día llegó a nuestra consulta una señora muy enojada, no podía hacerla entender que la vida te da sacudones que ni los esperas y recordé: CUANDO LA VIDA TE SACUDE y le conté con un ejemplo , le dije : vas caminando con tu taza de café y de repente alguien pasa, te empuja y hace que se te derrame el café por todas partes.

– ¿Por qué se te derramó el café?

– Porque alguien me empujó

Respuesta equivocada:

Derramaste el café porque tenías café en la taza. Si hubiera sido té, hubieras derramado el té.

Lo que tengas en la taza, es lo que se va a derramar.

Por lo tanto, cuando la vida te sacude   lo que sea que tengas dentro de ti, vas a derramar.

Puedes ir por la vida fingiendo que tu taza está llena de virtudes, pero cuando la vida te empuje vas a derramar lo que en realidad tengas en tu interior. Eventualmente sale la verdad a la luz.

Así que habrá que preguntarse a uno mismo. ¿Qué hay en mi taza?

Cuando la vida se ponga difícil, ¿qué voy a derramar?

¿Alegría, agradecimiento, paz, humildad?

¿O coraje, amargura, palabras o reacciones duras?

¡Tú eliges!

Y por fin ella primero ríe con sus ojos y después una carcajada.

Nunca olvides de  llenar tu taza con gratitud, perdón, alegría, palabras positivas y amables, generosidad y amor para los demás.

De lo que esté llena tu taza, tú eres el responsable.

Y mira que la vida sacude, sacude más veces de las que puedes imaginar.-

                                       ABRIENDO PUERTAS SIN MIEDO

 En época de guerra  había un rey que causaba espanto a sus enemigos ya que a sus prisioneros, no los mataba, si no que los llevaba a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado, y una inmensa puerta de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre.

En esa sala, les hacía formar un círculo y les decía:

– Ustedes pueden elegir entre morir a flechazos por mis arqueros o pasar por aquella puerta. Detrás de esa puerta, YO LOS ESTARÉ ESPERANDO.

Todos elegían ser muertos por los arqueros.

Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo había servido al rey, se dirigió al soberano y le dijo:

– Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?

– Dime, soldado.

– Señor, ¿qué hay detrás de esa puerta?

El rey contestó:

–  Ve, y mira tú mismo.

El soldado abrió temerosamente la puerta, y a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y la luz invadió el ambiente. Finalmente, sorprendido, descubrió que la puerta se abría sobre un camino que conducía. ¡a la LIBERTAD! El soldado, embelesado, miró a su Rey, quien le dijo:

– Yo les daba la oportunidad de hacer una ELECCION, ¡pero por temor preferían morir a arriesgarse a abrir esta puerta!

Ante decisiones de esta magnitud, es normal que afloren miedos, inseguridades, bloqueos, sentimientos de responsabilidad y emociones que pueden sobrepasarnos.

Cuántas posibilidades perdemos en la vida por el miedo, los humanos tendemos a asustarnos ante situaciones nuevas no importa que tan valientes seamos ya que el miedo a lo desconocido es universal.

Por lo tanto siempre  necesitamos tomar decisiones para progresar hacia nuestras aspiraciones.-  

martes, 23 de enero de 2024

 

                   
QUIÉNES MERECEN NUESTRA GENEROSIDAD

 

Hace un tiempo un niño me preguntó cómo saber quiénes son amigos y que familiares son verdaderos con  sus sentimientos y le conté una historia le dije: Un hombre mató un gran buey, encendió la parrilla y le dijo a su hija: "Hija, llama a nuestros amigos, familiares y vecinos para que coman con nosotros... Vamos a hacer un festín".

Su hija salió a la calle y empezó a gritar: "¡Por favor, ayúdennos a apagar el fuego en la casa de mi padre!".

Al cabo de unos instantes, un pequeño grupo de personas respondió al llamado; el resto actuó como si no hubieran oído los gritos de ayuda.

Los que acudieron comieron y bebieron hasta hincharse.

El padre, atónito, se dirigió a su hija y le dijo: "No conozco a ninguna de las personas que han venido, no las he visto nunca. ¿Dónde están nuestros amigos y familiares?".

La hija le respondió: "Estas personas salieron de sus casas para ayudarnos a apagar el fuego en nuestra casa, no para la fiesta. Estos son los que merecen nuestra generosidad y hospitalidad".

Conclusión: "Los que no te ayudaron durante tu lucha, no deberían comer contigo en la fiesta de la victoria".

El niño se quedó pensando y dijo tiene razón cuando mamá está enferma nadie viene pero cuando es su cumpleaños están todos, voy a ir a contarle  lo que aprendí hoy.

Los niños son constructores de sus propios aprendizajes. Nuestro rol no es tirar de ellos y pedir más, sino estar a su lado, escucharles y aceptarles.-

 

                                           MIRANDO MI INTERIOR

Hola ¿quieres saber que pasa en tu interior? Primero busca un lugar tranquilo, respira profundo y en silencio, siente tu yo, a veces da miedo porque no sabemos que hay allí, lo importante es ser sinceros con nosotros mismos.

Quique Gómez (Psicólogo del Centro Médico Atlántida) decía   : Descuidar la conexión con nuestro verdadero yo y ese óptimo equilibrio físico e interior puede generar confusión y sensaciones de tristeza y vacío. No debemos preocuparnos si hay momentos del día, o de la semana, en los que estamos alicaídos, cansados o confusos. Es fruto de que a menudo vivimos solamente pensando hacia fuera –centrados en los problemas en el trabajo, la conciliación familiar, etc. –, olvidándonos de lo que transcurre dentro. Esas emociones y sensaciones, incluso los mensajes que lanza el propio cuerpo, aportan la única información que necesitamos para avanzar por el camino que nos lleve a nuestras metas.

Hay que olvidarse de los miedos y de los posibles escenarios negativos. No nos ayudará pensar y ponernos en las peores situaciones, menos aun cuando son futuras. Debemos aprender a vivir en el presente y ser conscientes de ello.

En un mundo lleno de ruido, prisas y estrés, encontrar un espacio para cuidarnos a nosotros (y a nuestra salud interior) es indispensable. Lo ideal es disfrutar de un momento para reconectar con la respiración y sentir el corazón palpitante. Así, reconoceremos qué debemos cambiar o transformar de nuestro día a día para llegar allá donde queramos.

Y cuando logras ese objetivo te sientes en paz,  espero  que lo hagas y lo disfrutes. Que tengas un bonito día-

domingo, 21 de enero de 2024

 

                                                           TENER MAS DE  60 AÑOS

Dialogando con mi interior le pregunté qué se siente ser mayor y recordé lo que leí un día de la  Dra. Mirta Núñez ( Texto de la ponencia presentada en el VIII Curso de ASOGA ) y cuánta razón tiene, me sirvió para mis Terapias  Psicológicas Edelvez y dice:
Tener 60 años es tener dos veces 30 años; es entonces reconocer la densidad y riqueza del ayer y lo frágil y precario del mañana; es estar dispuesta a vivir intensamente la década que se abre con la lúcida convicción de que puede ser la última –o por lo menos la última en poder vivirse intensamente–; es ya no posponer los sueños y hacerlos realidad en la medida de lo posible. Es alegrarse cuando, al despertar, a uno le duele algo: una articulación, la garganta, la cabeza, porque significa que está viva. Esto me le enseñó una amiga

Tener 60 años es tener respeto a los espejos porque no mienten y no volverán a mentir nunca más.

Tener 60 años es por fin saber quiénes son tus verdaderos amigos y amigas y haberse ganado el enorme privilegio de no simular más frente a los otros; es saber decir “no” cuando es “no”; es conocerse a fondo y poder, por fin, dialogar con su cuerpo, conocer los caprichos de su digestión, los ritmos de su corazón, la capacidad de sus pulmones y la susceptibilidad de sus articulaciones en tiempos de lluvia.

Tener 60 años es burlarse de todas las dietas de las revistas femeninas porque ya uno sabe perfectamente cuál es su dieta de vida.

Tener 60 años es conversar con la soledad y nunca sentirse sola con ella. Tener 60 años es ya no pedir permiso a nadie para cumplir un viejo sueño,   tomar un whisky  antes de la telenovela de la noche o prender la luz a las tres de la mañana para leer nuevamente un capítulo de “En busca del tiempo perdido” de Marcel Proust porque no logró conciliar el sueño. Es saber que nadie nos espera en casa y alegrarse porque podrá almorzar o comer con lo que más le gusta: una ensalada acompañada de pan y queso. Poder comer lo que le antoja a la hora que le antoja es un verdadero lujo para una mujer, y esto lo puede hacer a los 60 años, o lo debería poder hacer. Sí, porque al escribir esto, sé una vez más que soy una mujer privilegiada. A la vuelta de la esquina de mi casa, una mujer como yo, de 60 años, es desplazada, violentada y olvidada. 

Tener 60 años  es inaugurar por fin nuevas miradas, nuevos diálogos con ese sentimiento de desprendimiento y de levedad frente a ellos o ellas  

 Tener 60 años es entender el misterio de la vida y empezar a confrontarse con la muerte, sin temor ni tristeza porque está ahí asomándose, tímidamente pero inexorablemente.

Tener 60 años es empezar a despedirse demasiado temprano, siempre demasiado temprano, de buenos amigos o amigas.

Tener 60 años es tener dos veces 30 años, o sea mucha juventud acumulada.  

Y es ahí donde nuestros pacientes entienden que la vida es larga, complicada y solucionable, y es ahí donde aprenden a vivir con fe, esperanza y  amar simplemente  lo que hay.-

sábado, 20 de enero de 2024

                                             VOLVER A PASAR POR EL CORAZON 

Hace unos días caminando por mis recuerdos  una y otra vez aparecía su imagen  sin  poder remediarlo. Su recuerdo, su olor, sus fotos, la fecha de su cumpleaños    volvía sin cesar a mi mente .

Y le llame estaba ahí anclada en el pasado
 

Hay veces que las personas, aunque hace tiempo que se hayan ido, se te quedan dentro como si vivieran en alguna parte de ti y cada día volvieran a pasar por tu corazón para que las vuelvas a recordar.

Eduardo Galeano decía en su Libro de los abrazos que recordar venía del latín re-cordis que significaba algo así como volver a pasar por el corazón.

Viaje en el tiempo

Carpe diem

Si pudiese viajar en el tiempo

pensaría tres veces a donde quiero ir.

De seguro, mi ansiedad me confundiría

y me llevaría rápidamente al Futuro;

a encontrar respuestas que

nunca quise preguntarme,

a mis amigos desahuciados

con sus ideales corrompidos

y el apocalipsis inminente en

la conciencia del hombre.

                                            Tal vez sería opción ir hacia el Pasado

                                                   a tomar la decisión acertada

y pedirles disculpas a las

personas que tanto amé,

a ser parte de la vida de mis héroes

estar en primera fila de sus conciertos

y ser testigo de su decadencia al morir. 

Sin embargo, entre el futuro y el pasado

estás tú PRESENTE

y hacia ti sería mi periplo;

para valorar el segundo exacto

meditar miles de veces

todas mis acciones, transformarme

ser uno con el viento y disfrutar plenamente

                                                       el Aquí y Ahora.