miércoles, 4 de noviembre de 2026

 



EL ESTOICISMO Y YO

Hoy miro el pasado y recuerdo cuando mis padres se despidieron para no volver, sentí que mi cuerpo estallaba en mil pedazos volaban como si un huracán los hacia girar, sin rumbo, sin abrazos, sin palabras, sin un oído atento a mis palabras parada ante un precipicio en fin, vacío total.

Pasaron los días y de pronto vi la palabra estoicismo y me llamo la atención decía: El estoicismo es una escuela filosófica fundada por Zenón de Citio a principios del siglo III a. C. en Atenas.

Principios fundamentales

Dicotomía del control: Es la regla de oro estoica. Divide todo lo que te rodea en dos categorías: lo que depende de ti (tus pensamientos, tus acciones, tus opiniones) y lo que no depende de ti (el clima, la opinión de los demás, el pasado, la economía o los desastres naturales). La paz mental llega cuando centras tu energía solo en el primer grupo. La virtud (areté): Considerada el único bien verdadero. Se divide en cuatro virtudes cardinales:

Sabiduría: Saber distinguir qué es bueno, malo o indiferente.

Coraje: Enfrentar el miedo y la adversidad con firmeza.

Justicia: Actuar con bondad y sentido de comunidad hacia los demás.

Templanza: Moderación y autocontrol ante los excesos y las pasiones.

Vivir según la naturaleza: Significa aceptar el orden racional del universo (Logos) y reconocer que los seres humanos somos criaturas sociales diseñadas para colaborar y razonar en equipo.

Amor Fati: El amor al destino. No solo tolerar lo que ocurre, sino abrazar y agradecer cualquier evento —incluso el dolor o la pérdida— como una oportunidad para practicar la virtud

Además decía “en un mundo sacudido por crisis constantes, la vida cotidiana se torna frenética y nuestra paz mental se ve perjudicada. Ante este escenario el estoicismo surge como una guía para ayudar a tener una vida plena, basada en el valor de la razón y en no intentar dominar aquello que escapa de nuestro control”. Y ahí estaba en ese lugar sin control y sin pensamientos claros, buscando una salida. Le comenté a mi amiga y hermana Eveltsy psicóloga y religiosa y me dijo ahí está el camino toma mi mano y viajemos por ese mundo que estos filósofos nos dejaron.

El estoicismo se fija especialmente en las emociones, a las que se refiere como pasiones, y las distingue entre valiosas, dañinas e indiferentes. Al cuestionarlas, podemos corregirlas y transformar nuestros pensamientos desordenados en emociones más saludables.

Y me fue bien, transité el duelo con más calma .

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