lunes, 9 de diciembre de 2013

CUANDO LAS PALABRAS HIEREN


Había una vez un joven con mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta.
El primer día, el muchacho clavó 37 clavos detrás de la puerta.
Las semanas que siguieron, a medida que él aprendió a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta.
 Descubrió que era más fácil controlar su genio que clavar clavos detrás de la puerta. Llegó el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día.
Después de informar a su padre, este le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter.
 Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta.
Su padre lo tomó de la mano y lo llevó hasta la puerta. Le dijo "has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta.
 Nunca más será la misma.
Cada vez que tú pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves." Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero el modo como se lo digas lo desbastará, y la cicatriz perdurará para siempre.


En ocasiones, emitimos palabras hirientes, especialmente, cuando estamos enfadados, y después nos arrepentimos, pero el daño ya está hecho. Esto nos lleva a decir, que antes de hablar debemos pensar lo que vamos a expresar porque las palabras que salen de nuestra boca no se pueden recoger.
 Muchas personas lastiman a alguien con palabras como ‘tú no sirves para nada’, ‘tú no vas a llegar a nada’, ‘eres un tonto’, ‘te crees mucha cosa cuando no eres nada’, ‘nunca debí casarme contigo’, ‘no estoy enamorado de ti’ y al otro día, esta persona se disculpa, diciendo ‘me disculpas, no te he querido decir eso’, la persona afectada disculpara, pero la palabra ya ha impactado en el cerebro y también en la memoria”.
Por eso siempre hay que tener presente las palabras de Gandhi, Mahatma:
"Observa tus pensamientos, se convertirán en tus palabras.
 Observa tus palabras, se convertirán en tus acciones.
 Observa tus acciones, se convertirán en tus hábitos.
 Observa tus hábitos, se convertirán en tu carácter.
Observa tu carácter. se convertirá en tu destino."

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